De la mano. Caminando de la mano, para poderse apoyar con más seguridad. Caminando de la mano para escucharse mejor, cuando el oido ya empieza a fallar.
Estar sujetos el uno con la otra, la otra con el uno, para estar más cerca, para sentirse aunque ya no se toquen tanto como antes.
Por encima de ellos, mientras sobrevuele la ilusión, habrá vida en común, tendrán seguridad compartida. Hay que estar unidos por algo, aunque ya no sea por lo mismo que antes.
El mural está en Teruel, en esa España algo envejecida, aunque crecen y mucho las familias jóvenes con ganas de disfrutar de lo pequeño.


